Los árboles transmochos

Los árboles transmochos: las acciones de Francia, de Dominique Mansion

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Por su historia y su geografía, Francia es tal vez el país de Europa que tiene todavía la mayor cantidad y variedad de trasmochos. El censo de más de 200 nombres locales o regionales recopilados desde hace diez años demuestra el lugar considerable que estos árboles ocupaban en el paisaje y la economía del país. Bosques de arboles desmochados del País Vasco o de Alsacia, trasmochos y escamondados alineados en los setos de numerosos bosquecillos (Avesnois, Normandía, Perche, Bretaña, Berry, Poitou, Macizo Central, Alpes, Sur-Oeste,…), desmochados a lo largo de los canales de los pantanos del oeste o en las riberas de los ríos o del mar, trasmochos absorbidos por la urbanización… El árbol podado es todavía visible en una multitud de situaciones y de regiones. Si ciertos agricultores o particulares siguen talando para la madera de calefacción (tamaño que conduce a su muerte por los intervalos de corte demasiados largos), hoy la mayoría de los trasmochos ya no son mantenidos o destruidos por la ampliación de los campos u otros acondicionamientos.

La toma de conciencia de su valor patrimonial y biológico es reciente, desde hace poco tiempo parece que se multiplica a todos los niveles las acciones en favor de estos árboles. Empezamos a ver nuevos trasmochos en las regiones donde los bosquecillos están preservados.

Creado en 1992, El Conservatorio Internacional de Parques y Jardines y del Paisaje de Chaumont-sur-Loire organiza todos los años el Festival Internacional de los Jardines donde se presentan una treintena de jardines de creadores del mundo entero. En1999, tuve el honor de presentar allí el « jardín de los trasmochos ». Este jardín rodeado por 27 robles cabeceros, muertos y quemados, recuperados en fincas de mi pueblos (Boursay), cuenta la historia del paisaje desde el desbrozado del bosque natural, la invención del bosque campesino y aéreo con setos, los trasmochos, los escamondados y toda la riqueza y la diversidad del bosquecillo, hasta la destrucción actual de este bosque campesino. Saludado por el público, la prensa y la televisión, el jardín no se acabó. Desde el principio preví que los trasmochos volvieran a Boursay para ser expuestos de otra forma. Entre tanto recuperé otros trasmochos de pueblos vecinos para dar más amplitud a este proyecto. Mientras tanto, en gestación desde varios años, la Maison Botanique (Casa Botánica) nació en Boursay en diciembre del 2000. Es muy natural que en el marco de este sitio dedicado a los saberes y al saber-hacer del vegetal, llevado por voluntarios y permanentes apasionados, fueron creados en junio del 2002 el Camino de los Trasmochos y sus 43 trasmochos, seguido en el 2003 de la creación del Centro Europeo de los trasmochos. ¡No detallo las miles de dificultades encontradas para alcanzar todas las actuaciones en un pueblo rural de 220 habitantes! Pero estos eventos, los contactos y los encuentros que producen (pienso a la venida de nuestros amigos ingleses) nos dieron la idea, tal vez un poso loca para nuestra pequeña asociación, de organizar el primero coloquio europeo sobre los trasmochos. El evento tuvo lugar en octubre del 2006, hace exactamente 4 años, en el instituto agrario de Vendôme. Este Coloquio reunió 26 ponentes de 8 países de Europa (Finlandia, Sueca, Noruega, Bélgica, Inglaterra, España, Italia, Francia) y más de 250 participantes. Varios de nosotros fuimos allí: Chabier, Jill, Helen y Ted que nos apoyaron mucho.

Esta historia, desde el jardín de los trasmochos en 1999 hasta las acciones actuales del Centro Europeo de los trasmochos se caracteriza, por un enfoque con varias facetas en el cual el aspecto artístico tiene siempre su sitio. El Jardín de los trasmochos y el Camino de los trasmochos pueden ser considerados como obras de Land Art (arte en la naturaleza). Presencia en la historia del Arte, referencias en la literatura, el cine, los cómics, testimonios vivos, nombres obtenidos en el terreno o en los textos, fotografía… son enfoques y investigaciones que vienen completar y reforzar el trabajo científico indispensable sobre los trasmochos. Estas investigaciones están reunidas en nuestro centro de documentación. Las acciones y las intervenciones se hacen a todos los niveles y de varias formas: excursiones, sesiones de dibujo, demostraciones, conferencias, exposiciones, publicaciones, participación en películas, intervenciones en los medios de comunicación, intervenciones en las escuelas, consejos para asociaciones, organismos públicos o profesionales de los árboles. Intentamos contestar a las innumerables solicitudes con el límite de nuestros fondos limitados.

Todo este trabajo realizado desde hace más de diez años no es extraño a lo que se está pasando en Francia, les voy a dar algunos ejemplos. Que sea en el marco de Red Natura 2000 o de fondos destinados a revitalizar las zonas rurales desfavorecidas, la Unión Europea aporta su ayuda a ciertas iniciativas. Pero la burocracia y las contradicciones de una política que sigue apoyando una agricultura destructora del medio ambiente ponen trabas a este apoyo que debería ser más eficaz. Podemos notar que muchas acciones se referían primero al sauce (Salix alba), probablemente el más conocido de los árboles talados en desmocho y fácil para multiplicar por reproducción con esquejes. Entre los Consejos Generales (administración que gestiona los departamentos) el del Bajo-Rin en Alsacia fue el primero en editar documentos : carteles sobre la biodiversidad del sauce cabecero, cartas postales, folletos de sensibilización en colaboración con Alemania ; desde 2005 el Consejo General de la Sarthe creó trasmochos en jóvenes plantaciones a lo largo de carreteras (Quercus robur), también ayuda los agricultores a la creación y el seguimiento de jóvenes trasmochos; en Isère, el Consejo General lanzó en 2007 un inventario de arboles cabeceros en todo el territorio departamental; en los principios de 2010, en Turena viejos trasmochos de chopos (Populus nigra) y de fresnos (Fraxinus excelsior) fueron de nuevos talados y otros fueron creados. ¡Al mismo tiempo en esta zona Red natura 2000, que se ubica en el Parque natural de Anjou Turena, una empresa venia a saquear monumentales chopos cabeceros! En Bretaña un reciente folleto provee consejos para mantener los trasmochos típicos de esta región. Entre los 46 Parques Naturales de Francia, algunos hicieron acciones significativas hacia municipios, agricultores y particulares (Parque des Boucles de la Seine Normande, Parque del Avesnois, Parque del Perche) : búsqueda de financiación para el mantenimiento de los viejos cabeceros, operaciones de demostración y animaciones (creación, plantación, tamaño), folletos de información, folletos turísticos (circuitos informativos), exposiciones … Los Conservatorios de espacios naturales ponen en marcha con los agricultores programas de mantenimiento y de creación de trasmochos en zonas naturales de donde son propietarios o gestores.

Ciertas actuaciones se desarrollan hasta en terrenos militares. Otras asociaciones, hasta ahora, se enfocaban sobre todo hacia la plantación y el mantenimiento de setos, y hoy trabajan para el reconocimiento y la gestión de los trasmochos: Misión bosquecillo en Anjou, Árbol y paisaje 32 en el Gers, Prom´haies en Poitou-Charente. Después de desarrollar estos proyectos, una empresa acaba de inventar un aparato para talar sin peligros los trasmochos. La multiplicación de conferencias y de excursiones: mediateca, museos, escuelas, asociaciones, oficinas de turismo, fiestas de la naturaleza… demuestra que la preocupación para los trasmochos ha sobrepasado el circulo de los especialistas para alcanzar el público en general. Pero mucho queda por hacer para parar el proceso de destrucción y de abandono y para que una verdadera política de renovación sea implantada. La perdida de trasmochos se cuenta por millones, es un inmenso desastre ecológico, económico, paisajístico y cultural. Se va a necesitar mucho tiempo para reconstruir este vínculo duradero y ejemplar entre el árbol y el hombre.

Nuevas evoluciones como el agroforesteria y el sector de la madera fértil (ramas de madera trituradas para la agricultura) pueden volver a considerar los trasmochos en el centro del paisaje agrícola, y en al mismo tiempo volver a ciclos de talas mas en énfasis con su biología y ofreciendo una fuente de producción en su proximidad. Contrariamente a lo que se ha promovido desde el modelo agrícola moderno, devorador de energías fósiles y de subvenciones, el agricultor del futuro no podrá trabajar sin la compañía de los árboles: protectores del suelo, moderadores de los excesos de nitrógeno y contaminantes, enlaces hacia las capas subterráneas, poseedor de biodiversidad, proveedor de energía, movilizador de CO2, captador de lluvia, refugio para los animales y el hábitat, pilar del paisaje. En esta perspectiva, el lugar de los trasmochos será esencial, incluido en los espacios urbanos. Porque a la vez de ser productivos, generadores de biodiversidad, modelables hasta al infinito, vinculado al individuo particular como al colectivo, ofrecen lo que el hombre más necesita: una relación con la naturaleza basada en su diversidad y su enriquecimiento y no en la destrucción. Los encuentros internacionales sobre los trasmochos como este, son esenciales para compartir conocimientos y experiencias. Traen un apoyo y un reconocimiento inestimables para estos árboles demasiado a menudo ignorados, despreciados o destruidos. En estos tiempos de encierro consigo mismo, los egoísmos nacionales cogen importancia, los trasmochos que no conocen las fronteras, son ellos también un bonito ejemplo de reparto y de convivencia.

Dominique Mansion 11 septembre 2010

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