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Centro de Estudios del Jiloca

 

Patrimonio fluvial de Villafranca del Campo

 

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1. Espacios naturales

2. Molino alto

3. Molino medio

4. Molino bajo

El término municipal de Villafranca del Campo ocupa una extensión de aproximadamente 66 Km2. Se sitúa en pleno valle del Jiloca, en la zona central y límite sur de la comarca que lleva el mismo nombre.El municipio tiene una población de 381 habitantes (cifras oficiales de población, 1 de Enero 2002; Comarca del Jiloca, 2003).

ESPACIOS NATURALES

A lo largo del cauce principal y sus sucesivas acequias apenas existe vegetación de ribera. Se trata de una zona prácticamente llana, con varios cauces que llegan a secarse en algunas épocas por la falta de agua. Lo más característico en cuanto a vegetación se resume a continuación:

1. Predominio del estrato herbáceo entre los campos de cultivo y en las bandas cercanas a los cauces. Pequeños arbustos (rosales silvestres, zarzamoras, aliagas) que aparecen siempre cercanos al cauce principal.

2. Chopos dispersos en la zona situada más al sur, junto a la vía del tren.

3. Estrecha franja de carrizal (no supera el metro de ancho en ambos lados) en un pequeño tramo de río comprendido entre el azud que deriva el agua hacia el molino alto y el cruce con el camino de la cantera.

4. Pequeña formación ribereña de fresnos junto al molino alto.

5. Grupo de olmos de pequeño porte junto al azud “romano” y campos adyacentes, ocupando algunos ribazos y cunetas de la carretera Alba - Villafranca, ya junto al casco urbano.

6. Chopos negros, chopos híbridos y plataneros plantados a lo largo del cauce del río dentro del casco urbano del pueblo (aproximadamente 700 metros). Escasa cobertura vegetal a lo largo de este cauce y ausencia de vegetación típicamente ribereña.

7. Pequeña “zona verde” a unos metros del molino bajo y siguiendo el cauce de la acequia, formada principalmente por una pequeña chopera y una banda de olmos a ambos lados de la misma.

La escasez de vegetación ribereña es debida a que el río de Villafranca es una construcción artificial resultado de la desecación de las lagunas del Cañizar de Alba y Villarquemado. Esta desecación se realizó entre 1729-1732 por Domingo Ferrari. Además esta acequia, según algunos autores, cambia el cauce de el río Viejo o Acequia Madre, obra realizada en época árabe en opinión de algunos cambiando en el XVIII el curso a su paso por Singra.

Actualmente son abundantes las acequias de regadío así como los pozos y sondeos, sobre todo en Singra, utilizados para el regadío de amplias zonas del valle.

El tramo de Villafranca del Campo destaca por la presencia de tres molinos harineros y un azud de época indeterminada. El primer molino se ubica frente a la estación de ferrocarril, y de la balsa de éste parte una acequia que riega la partida de la Trascasa.

Aguas abajo a unos 280 m se encuentra el azud conocido como “el Estanque”, del que sale una acequia que lleva el agua unos 700 m río abajo, donde se encuentra el molino medio, pasado el cual se une de nuevo al río principal. A pocos metros otro azud deriva el agua hacia una nueva acequia, llevando el agua al molino bajo por el llamado “río grande”.

La disposición de las acequias para el riego se realiza a ambos lados del río como es habitual, con una amplia zona irrigable debido a que la orografía de la localidad lo permite. Por la margen izquierda parten tres acequias madres: la primera es la acequia de la Vega Sus,  a la que se une la acequia de La Trascasa, la cual parte aguas abajo en las proximidades del molino medio, para unirse a la primera acequia.

Además partía una acequia desde el puente del río pequeño, discurría paralela al mismo, para meterse tras las casas en la zona del rodeo. Esta regaba la zona de la vega del palomar. Además esta acequia era la utilizada por la gente de la localidad para realizar el lavado de la ropa. En la margen izquierda la primera acequia existente es la que viene desde el término de Alba, la acequia de la Retuerta.

Estrecha banda de vegetación a orillas del río Cella. Domina el sustrato herbáceo, apareciendo también algunos ejemplares de chopo negro (Populus nigra L.) 

MOLINO ALTO

Data de entre 1730-1863, entre la construcción del canal que desagua las lagunas del cañizar y el Nomenclátor que habla de su existencia.

Descripción: Complejo constituido por molino, con la vivienda del molinero, corral y anexos. Se trata de un molino de la tipología de contrabalsa. La vivienda está realizada en tapial, así cómo la mayor parte de las restantes dependencias.  La balsa del molino se ubica en la parte posterior de la vivienda y los anexos.  Destaca la parte de los anexos que dan a la misma donde sobre la base de mampostería que pertenece a la balsa se levanta el edificio en tapial completamente, menos una verdugada de mampostería entre el primer y segundo piso. Desde la balsa  parte una acequia para regar la partida de la trascasa, atravesando la vivienda del molino.  En su interior conserva parte de la maquinaria, aunque dejó de funcionar en los años 60 y la entrada del agua se encuentra cegada. Destacan las piedras de moler, con el tambor conservado, la cabria, las tolvas de descarga del cereal, así como las clasificadoras de la harina resultante. La salida de agua del molino se realiza a partir de dos cárcavos adintelados realizados a partir de grandes piedras de sillar.

A pesar de haber perdido su función hace tiempo, todavía conserva casi toda la maquinaria por lo que el molino es recuperable. Presenta partes de la vivienda realizadas en adobe que no se enjalbegan, por lo que la lluvia deteriorará estas partes. Lo mismo sucede con los muros de tapial.

Vista de la balsa e interior del molino

MOLINO MEDIO

Se trata de un molino que date posiblemente del XV o el XVI, aunque está sin constatar.

El azud de "el estanque" posee un arco cegado por el que pasa una acequia. Este arco podría servir en origen para enviar agua al molino, contando con una tajadera en el mismo. También podría ser el lugar por el que se evacuaba el agua para la limpieza del mismo, sin otra finalidad.

Se trata de un molino de contrabalsa, cuyo edificio está realizado en tapial sobre zócalo de mampostería exceptuando la balsa y el cárcavo que son de sillería.  Se conserva el edificio como vivienda, no así la maquinaria del interior.  La balsa presenta dos huecos para la entrada del agua al molino, además presenta un desagüe lateral el cual se observa sobre otro anterior a menor altura habiendo sido el vano cegado con mampostería. Se aprecia a su vez que  hay un recrecimiento en mampostería de la balsa por la acequia que le da el agua, lo que hace pensar en que originalmente esta acequia estaba mucho más baja que en la actualidad, recreciéndose para permitir la acumulación de más agua en dicha balsa. La salida de aguas desde el molino se realiza a partir de tres cárcavos de tres arcos, uno de ellos completamente colmatado por escombros acumulados. En las últimas épocas tomaba el agua de un azud ubicado en el río, a escasa distancia de la desembocadura de la acequia que cruza el azud de "El estanque".

No conserva la maquinaria, quedando solamente la balsa, el edificio y los cárcavos

 

Vista de los cárcavos y de la balsa

MOLINO BAJO

Es el más reciente de los tres, datando posiblemente de finales del XIX, principios del XX.

Situado en el río conocido como río grande, el más alto de los dos que cruzan el casco urbano. Toma el agua en un azud dispuesto a la entrada de la localidad desde Alba, a escasos metros del molino medio, donde se divide el río en dos tramos diferentes, juntándose frente a la ermita de la Virgen del Campo.

Se trata de un molino de la tipología de contrabalsa. El edificio está construido en mampostería y ladrillo, presenta una pequeña balsa, que comunica con el rodete a través de una rampa tras la que se ubica el cárcavo de dos arcos escarzanos realizados en ladrillo y mampostería. Se trata de un conjunto de edificios, con varias dependencias como vivienda del molinero, molino y anexos. Es el mas moderno de los tres. Conserva parte de la maquinaria en su interior.

Vista lateral del molino.

AZUD DE “EL ESTANQUE”

Situado en el cauce del río, cercano a la desembocadura de la rambla de Saletas, entre dos molinos.

Presa orientada en dirección NO-SE que estaría en función de la recogida de aguas de la rambla de la Saleta o del Valle (el cauce del Jiloca se abre entre 1729 y 1732 para sanear la cuenca del río de Cella, que llegará hasta los Ojos de Monreal del Campo, verdadero nacimiento del Jiloca).  Hoy se encuentra totalmente colmatada y ha desaparecido una parte en el O por la carretera, mas otro tramo por rotura intencionada desde 1991 en la parte NO, además de un tramo de 9m para el cauce artificial del río.  Se encuentra rodeado de campos de cultivo y una cantera a 200 m. al S. El aparejo de la presa, salvo el ojo, está formado por piedras calizas irregulares y de muy diverso tamaño unidas por argamasa de cal.  Al exterior hay cierta uniformidad en el acabado de las piedras con tendencia al alisado y algo facetadas, pero sin conseguirlo plenamente y manteniendo módulos muy variados[33].

Cruza por él una acequia que recorre el pie del cerro en el que se ubica la cantera. Dicha acequia pasa por el arco cegado que presenta este azud. Este arco coincide con la acequia que va a parar al molino medio, habiendo restos de un muro que separa la acequia del río.

Vistas generales del azud y vista del arco de desagüe.

PROPUESTAS DE ACTUACIÓN

 En la actualidad existe en la localidad una zona de recreo de reciente construcción, en las inmediaciones de la Virgen del Campo. Además el ayuntamiento tiene en proyecto la habilitación de algún trujal, zona que queda muy cercana tanto al molino alto, como al molino medio estando entre ambos el azud.

- Se podría aprovechar estas iniciativas para la recuperación de masa arbórea y vegetación ribereña en la parte del río, conectando un paseo desde la ermita de la Virgen del Campo hasta el molino alto, uniendo con el tramo ya plantado e introduciendo especies arbóreas típicas de la zona (chopos, sargas, álamos canos) e incluso arbustivas, protegiendo los márgenes y poblándolos, ya que actualmente carecen de vegetación.

- Los molinos se encuentran en la actualidad en uso como vivienda privada, conservándose la maquinaria en dos de ellos. Se debería motivar esta conservación desde el Ayuntamiento. Para esto se debería hablar con los propietarios, instalar algún panel informativo tanto del funcionamiento de los molinos como de las características y funcionamiento del azud, el cual posiblemente fue construido para el abastecimiento del molino medio. Además el propietario del molino bajo es receptivo para enseñar la maquinaria del mismo realizando un pequeño museo.

- También sería interesante la limpieza de los cauces, eliminando las posibles basuras y sólidos inertes.

Se trata de ofrecer una visión global del patrimonio etnológico de la localidad, de forma que el patrimonio fluvial se integre en la concepción de los habitantes como algo a conservar.

- Para la repoblación y revegetación de las orillas fluviales se podría optar por hacer una campaña en primavera para plantar árboles en la ribera del río y algunas acequias, implicando a la población local. Estas plantaciones no suelen requerir tantos cuidados como aquéllas realizadas en el monte ya que en estas zonas, al ser ribereñas, suele haber una mayor disponibilidad hídrica. No obstante habría que tener en cuenta que el río en algunas ocasiones se seca.

Francisco Martín y Fernando Herrero

 

 

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