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Centro de Estudios del Jiloca

 

Patrimonio fluvial de El Poyo del Cid

 

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1. Paisajes naturales

2. Lavadero de lanas

3. Molino harinero

Se trata de una pequeña localidad incluida dentro del término municipal de Calamocha, con aproximadamente 264 habitantes.

PAISAJES NATURALES

Se asienta a los pies del Cerro de San Esteban, en la margen izquierda del río Jiloca. Aparte de este atraviesan el valle varios cauces artificiales destinados al regadío:

- La acequia Ceicuela, procedente de Fuentes Claras (allí llamada acequia del Molino) y que discurre por la margen izquierda del río (junto al pueblo) desembocando en el río a 1,5 Km en dirección Norte;

- La acequia Gorda, proveniente de los Ojos de Fuentes Claras, que desemboca en el Jiloca por su margen derecha, pasando por el manantial “la Juan del Herrero”, topónimo que significa “Fuente del Herrero”.

- La acequia de la Navaza, que procede del manantial del mismo nombre y que desemboca también en la margen derecha.

Los lugares de mayor interés del Poyo se resumen en los siguientes:

  1. Los prados húmedos contiguos a los Ojos de Fuentes Claras, en algunas zonas transformados en choperas de chopo híbrido y la “acequia Gorda”, procedente de los mismos.
  2. El soto fluvial de álamos canos y chopos negros localizado junto a la vía del Ferrocarril, a la derecha del camino asfaltado que va a Fuentes Claras.
  3. La ribera del Jiloca desde el molino del Poyo hasta la desembocadura de la Rambla de Valdellosa
  4. El entorno del manantial de la Navaza, la Juan del Herrero y el Pozo de piedras.
  5. La acequia Ceicuela desde el cruce con la antigua vía de ferrocarril hasta la entrada al pueblo.

LAVADERO DE LANAS

En la zona de El Poyo se producen varios aprovechamientos industriales del agua en la zona del río. Así cuenta con un lavadero de lanas del siglo XVII, utilizado para  el lavado de lanas.  Estaba en funcionamiento en 1666 hasta mediados del XIX. Se encuentra ubicado en el margen del río Jiloca, frente a la ermita de la Virgen del Moral.

Por el inventario realizado en 1666 podemos saber parte de sus instalaciones:  La puerta principal estaba localizada  junto a la ermita de la Virgen del Moral, dando entrada a un gran recinto rodeado por una alta tapia excepto por la parte que daba al río Jiloca.  Tras la entrada a mano izquierda se encontraban diversas edificaciones: un almacén donde se pesaba, marcaba y guardaba la lana, un cuarto de estibar con los utensilios necesarios para apretar la lana en los sacos, tiradores en donde se escogía separaba y entresacaban la lana, una cocina, varios comedores y dormitorios, unos cuartos pequeños que eran utilizados como trasteros y un pequeño taller con unas pocas herramientas y repuestos para el arreglo de los carros.  Todas estas habitaciones estaban amuebladas con lo imprescindible: varios bancos de madera, sillas, baúles y unas cuantas camas.  La parte interior del complejo estaba vacía, ocupada por un gran prado en el que se extendía y secaba la lana tendida sobre el suelo o en grandes bancos de madera, a excepción de un cuarto cubierto, separado del resto de las edificaciones, donde se localizaba una caldera de enormes dimensiones para calentar el agua y a su lado una escalerilla de palo que permitía echar dentro la lana para escaldarla.  Delante de esta encontramos un gran patio en el que se guardaba la leña y la cal que se añadía al agua hirviendo para limpiar y blanquear la lana.  Junto al río en un pequeño embalse recrecido mediante la interposición de grandes tablones de madera que actuaban en azud temporal, se aclaraba la lana una vez lavada.  El lavadero pertenecía a Pedro Jerónimo Lapuente, un infanzón domiciliado en Zaragoza, el cual solía arrendarlo a otras personas.  En 1669 lo vende a Juan del Rey y Apolonia Clavería, los cuales amplían y mejoran las instalaciones siendo un revulsivo en su producción. Madoz lo cita ya como inutilizado en 1850. En la actualidad se conserva la caldera de escaldar la lana así como varias pilas en donde se lavaba. También se conservan parte de los edificios y los restos de una ermita.  

MOLINO HARINERO

Se desconoce la fecha de construcción, pero se sabe que estaba construido en el XV o el XVI.Lo cierto es que en 1565 el molinero lo compró al concejo.

Complejo formado por vivienda, almacenes y molino.  El molino toma el agua de un canal en el que se desvía el río tras la zona del lavadero de lanas. Se trataba de un molino de rodezno con contrabalsa, canalizando el agua y acumulándola cerca de los rodetes. Presentaba tres cárcavos, uno de los cuales se ha perdido, otro se encuentra cegado y un tercero se encuentra reformado para la salida del agua tras la conversión en fábrica de luz. El complejo fue transformado en fábrica de luz antes de 1938, conservando todavía la maquinaria de esta fábrica. La vivienda se encuentra habitada estando contigua a las dependencias del molino. Se ha perdido un edificio anexo con un porche en donde se accedería al molino para la molienda. El molino está ubicado al lado de una ladera rocosa que actuaba de cantera de la que se sacaban las piedras necesarias para el molino, conservándose una a mitad de sacar.

LAVADERO

Situado en la entrada de la localidad. Toma el agua de la acequia procedente de los Ojos de Fuentes Claras. En poca distancia se encuentran dos lavaderos de diferentes épocas. El primero se trata de un lavadero de acequia, con grandes sillares tallados usados para lavaderas. Se encuentra un tanto abandonado.

 

A pocos metros se encuentra otro lavadero con techumbre a dos aguas. Presenta una gran alberca sobreelevada, dividida en dos partes, una para el aclarado y otra para lavado realizadas en granito, presenta unos grandes ventanales para mayor iluminación.

Vista de los dos lavaderos

POZO

Gran pozo de unos 3 m de diámetro, con un brocal de una altura de 1,5 desde el nivel del suelo. En su interior ha crecido un chopo. Destaca la gran anchura del mismo, así como el muro de protección que hace pensar que podría haberse utilizado en origen para la ubicación de una noria de sangre.

 PROPUESTAS DE ACTUACIÓN

- Con la adquisición del campo en el que se ubicaba el antiguo lavadero de lanas, se podría recuperar una zona más amplia de sotos fluviales (existe un pequeño reducto de soto fluvial en esa zona) que sirviese de área de recreo, a la vez que se podría recuperar aunque fuese a modo de testimonio arqueológico este importante complejo.

- La revegetación de la acequia Ceicuela desde el cruce con la vía de Ferrocarril hasta la entrada al pueblo, a modo de paseo. Actualmente existen algunos chopos cabeceros dispersos y sería interesante introducirlos de nuevo, incluso especies arbustivas.

- Restauración de los pastizales contiguos a los Ojos de Fuentes Claras y construcción de algún observatorio para aves.

- Revegetación y recuperación del soto ribereño en las compuertas del salto.

- Limpieza periódica de río y acequias para eliminar posibles deshechos o basuras de ecosistema fluvial.

Francisco Martín y Fernando Herrero

 

CENTRO DE ESTUDIOS DEL JILOCA - Cl. Castellana, 39, Bj. - Tfno. Fax. 978 730 645 - 44200 Calamocha (Teruel)