Su vega es avenada por varios
cauces además del río Jiloca, que circula por el centro del valle: por la margen
izquierda del río, la acequia del Cubo, procedente del azud situado en El Rincón
y que también recoge las aguas del manantial denominado “Fuente del Rincón”. Por
la margen derecha el río de las Monjas, procedente del azud conocido como la
“L”. Además, entre estos cauces se establece un entramado más complejo de
pequeñas acequias, confluyendo todas ellas en el río Jiloca.
La mayor parte de la
superficie del valle está ocupada por cultivos de regadío y choperas. Tan sólo
una estrecha banda vegetal típicamente riparia aparece en los bordes del río
Jiloca y acequias. Lo componen fundamentalmente las sargas, chopos y sauces
(muchos de ellos cabeceros), y algunos avellanos. También aparecen ciertos
enclaves con álamo cano. En el sotobosque dominan los saúcos y Clematis
vitalba, junto a zarzamoras y escaramujos. Abundan las grandes choperas para
la industria del desenrollo.
En Calamocha hay varias zonas
interesantes desde el punto de vista medioambiental o zonas verdes:
- Las compuertas del Salto.
Zona situada al sur y limitando con el término de El Poyo. En esta zona el río
crea meandros entre taludes terrosos de hasta 6 metros de altura en su margen
derecha, formando pequeñas “playas” consecuencia de la sedimentación en el
derecho. Sobrevive una pequeña masa de chopos cabeceros y crecen verdes
pastizales junto al río. Por lo demás escasa vegetación de ribera, sargas y
chopos dispersos.
- Fuente del Rincón.
- Entorno del río del Cubo y
la Estación Calamocha Vega. Bosquete de chopos cabeceros y vegetación
típicamente ribereña junto al camino. Senda del Castillejo hasta la carretera a
Tornos.
- Parque Municipal y río
Jiloca. Recorrido lineal desde el Parque Municipal hasta el Pozo Paco y camino
del Ajutar. Entorno ribereño imprescindible, pasando por el Puente Romano, el
antiguo molino, el martinete, la fuente del Bosque...
El crecimiento demográfico
del XVI hace que se produzca una presión a los concejos para la puesta en
cultivo de nuevas tierras, las cuales serán principalmente la ampliación del
regadío con la construcción de nuevas acequias, la desecación de prados y la
roturaciones de montes. Para la puesta en cultivo de los prados era preciso
realizar un buen encauzamiento del río y la construcción de una red de acequias
con el fin de desecar estas superficies húmedas.
En Calamocha se construyen
varias acequias nuevas necesarias para la puesta en explotación de los prados de
Gascones y Entrambasaguas, estas acequias son la acequia molinar, la acequia de
los galachos y la acequia que atravesaba el termino de la Revilla.
En la localidad de Calamocha
se produce además un gran aprovechamiento industrial de la energía hidráulica
desde época moderna hasta la actualidad.
Los primeros testimonios de
aprovechamiento hidráulico en la localidad son de 1210 cuando la reina Sancha
cede a Martín de Aivar, comendador de Sigena, un molino harinero y varias
yugadas de tierras en el término de Calamocha. Luego en 1317 se conoce un
documento según el cual el Concejo había comprado un molino harinero,
desconociéndose si era el mismo que el anterior u otro diferente. La propiedad
de los molinos es privada en el XVI, habiendo dos, volviendo uno de ellos a
propiedad municipal en el primer tercio del XVII, obligando por tanto a los
habitantes de la localidad a moler en el citado molino.
En cuanto al tema de los
cultivos, uno de los cultivos importantes durante el XIX fue el cáñamo, del
aproximadamente la mitad de las tierras de regadío que reciben como dote los
contrayentes que se casan en el primer tercio del XIX están sembradas. Además en
este siglo la mayor parte de la tierra de regadío está en posesión de la
nobleza, siendo la superficie más productiva obteniendo la mitad del valor bruto
de la producción. También la iglesia Parroquial era una gran propietaria de
tierras de regadío, con 15 hectáreas. Además esta actividad era completada por
la cría de ganado lanar y con la transformación de esta lana, ya que poseía
varios telares y batanes. Esta situación cambia con la desamortización de
Mendizábal. La propiedad de la tierra con la diferencia de producción del
regadío respecto al secano hace que dos propietarios (Tomás Vicente Espejo y
Joaquín Tejada) poseyendo el 15.2 por ciento de las tierras obtengan el 40.66
por ciento de la producción
La construcción de ingenios
hidráulicos no estaba exenta de riesgos, así la crecida del río en 1814 causa
numerosos destrozos tanto en los molinos, en los martinetes, en el lavadero de
lanas y en la fábrica de papel. La importancia de los
diferentes ingenios hidráulicos en el S. XIX es patente existiendo: 15
caldereros , 11 bataneros y tintoreros, 10 tejedores, 2 martinaires además de 15
caldereros y 2 molineros
Los bienes del concejo en
este siglo son Las suertes y la Dehesa Boyal. Las suertes hace referencia al
sistema de reparto utilizado por el concejo con los vecinos. Estas se venden en
momentos en los que la economía local tiene que hacen frente a grandes gastos,
como en 1810 para abastecer al ejercito francés afincado en la localidad y en
1830 debido a la guerra de liberales y carlistas, cuando el concejo debe vender
la mayor parte de los bienes de propios que posee.
MOLINO DE ADENTRO
Toma el agua de la acequia de
las monjas. Esta acequia movía una serrería, el molino y en este movía un batán
y una fábrica de papel de los que tan apenas se conservan restos. Molino harinero construido en
mampostería. Presenta cuatro cárcavos, habiendo sido enlucido el resto de la
fachada. Se puede apreciar también otro cárcavo más rudimentario, que o bien fue
realizado con posterioridad o actúa de sobradero de la balsa. Se conserva la
edificación en buen estado, la maquinaria además de la balsa.
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En 1591 pertenecía a la
familia Cuber de Bernabé. A principios del XVII fue comprado por el concejo.
Además en 1814 el concejo debe hacer frente a un fuerte desembolso debido a la
destrucción de este molino por una crecida en el río. |
MOLINO DE AFUERA
Situado en una ramificación
de la acequia del cubo. Comparte la toma de agua con el martinete, acumulando el
agua en su propia balsa. Tras ser utilizada esta iba a parar al Jiloca.
Construcción de mampostería
de dos plantas más ático además de la parte de los cárcavos. Presenta cuatro
cárcavos que daban a cuatro rodetes, de los que se conserva parte de ellos. Se
aprecia una escalera que da a la salida de agua que serviría para acceder a los
cárcavos para la reparación de los rodetes. Esta salida de agua es compartida
con el martinete. Aunque no existen fuentes documentales directas, parece ser
que fue construido por la familia Navarro en el siglo XVI. Posteriormente, al
ser heredado por los Vicente Iñigo, lo incorporaron al escudo familiar de este
último linaje, tal y como se puede apreciar en el escudo heráldico que todavía
conservan en la calle Mayor. En 1591 la propiedad era compartida entre los Cuber
de Bernabé y los Vicente Iñigo. Ha estado en funcionamiento hasta la década de
los sesenta del presente siglo.
LAVADERO DE LANAS
Toma el agua de un azud
contiguo situado en el río Jiloca. Este azud consta de cuatro pilares con una
muesca donde se insertarían unas tablas que desvían el agua unos metros donde se
ubicaría la noria.
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Lavadero de lanas construido
por Juan Colás y Antonio de Alfaro en el año 1646 por encargo del Concejo y
utilizado para depurar las lanas que, procedentes de las sierras de Albarracín y
del Jiloca, se comercializaban hacia el norte. Posteriormente, en el primer
tercio del s. XVIII, se amplió instalando una gran noria para elevar las aguas
del río Jiloca. Ha estado en funcionamiento hasta finales del siglo XIX.
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El lavadero de lanas era una
gran instalación de la que solo se ha conservado el patio de lavado, con
cinco pilas en piedra, los muros que servían de soporte a la noria, y
las ruinas de las viviendas que cobijaban a los mercaderes, con varios graffitis con marcas de lanas. En su interior se conserva también los
restos de una ermita. |
MARTINETE DE COBRE
Instalación metalúrgica de
transformación de mineral de cobre construida en 1686. Toma el agua de la
acequia del cubo. Se encuentra contiguo al antiguo molino harinero, en las
proximidades del puente romano.
Esta pequeña fundidora de
cobre fue construida en el año 1686 por el mercader Antón Ribera y que ha estado
en funcionamiento hasta la segunda mitad del siglo XIX. Esta instalación
industrial se componía de un pequeño taller construido en torno a una enorme
fragua en la que se fundía el cobre ayudado por una trompa de soplado movida por
agua. Las planchas obtenidas pasaban posteriormente al martinete, un gran
martillo hidráulico que les proporcionaba la forma definitiva. Actualmente la
fundidora está en ruinas, conservándose el gran cárcavo de piedra en arco de
medio punto en donde iba alojada la rueda o noria que movía el martillo y la
trompa de soplado, así cómo la balsa, situada en la parte superior del cárcavo.
FUENTE DEL BOSQUE
Esta situada en las afueras
de la localidad, junto a la carretera que se dirige a la laguna de Gallocanta, a
pocos metros del río Jiloca.
En el muro de un campo anexo
se aprecia la antigua fuente, compuesta por una arcada de ladrillo que
posteriormente fue recubierto con cemento endurecido, un abrevadero de ganado
completamente derruido realizado en mampostería. A escasos metros se realizó
una nueva fuente, con un pilón de ladrillo con cinco caños y una pila circular
de granito que recoge el agua. Esta fuente posiblemente se realizó a la vez que
el lavadero, en 1956.
El lavadero de ropa es un
edificio de planta rectangular, realizado en ladrillo enlucido y pintado de
blanco, con vertiente a dos aguas con armadura de par y nudillo con tirantes,
pendolones y jabalcones.
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Presenta una gran vaso
sobreelevado del suelo y dividido en dos partes, para lavar y
aclarar. Además se puede apreciar una elevación en el suelo de
ladrillo macizo que serviría para situarse sobre ella para el
lavado, ya que las pilas son de gran longitud, permitiendo llegar
así al agua. El vaso está realizado en cemento endurecido. |
PUENTE ROMANO
Obra civil cuya primera fase
es de época romana, sufriendo transformaciones en época medieval y en el siglo
XVI. Fue restaurado hacia 1992. Incoado BIC en BOA 30/04/01 con vigilancia del
entorno. Grado de protección integral incluido en el plan general de ordenación
urbana de Calamocha (BOPT 24-11-2003). Incluido dentro de un parque
vallado en ambas orillas. Forma un conjunto con el molino harinero y el
martinete de cobre.
Parece ser un resto del
itinerario de la vía romana que iba de Cástulo a César Augusta. Está formado
por un solo arco rebajado que salva el Jiloca; todo él es de sillería, su
tablero es apuntado y no conserva los pretiles. Su actual fisonomía es
posiblemente medieval, dado a conocer por primera vez por Almagro en 1952. Está
situado sobre el río Jiloca, a la altura del actual casco urbano de Calamocha,
en el cual, Ceán Bermúdez, en 1832, afirmaba que todavía se conservaban
testimonios del poblamiento romano. No se puede atribuir una cronología segura a la obra, si bien se
suele equiparar a la del Puente de Entrambasaguas (Luco de Jiloca).
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La construcción se ciñe al
prototipo de puentes de perfil alomado de 7'7 m. de longitud por 2'6
m. de anchura. Posee un único arco, de 6 m. de luz, con
dovelas de 0'6 m. de longitud. Está realizado en opus quadratum de piedra caliza, a junta seca, de buena factura, con enjarje
entre la muratura de los estribos y las dovelas del arco. Esto permite
retrasar en altura la utilización de la cimbra. Aguas arriba
unos muros encauzan el agua hacia el arco. |
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FÁBRICA DE LUZ
Edificio construido a
principios del XVIII para la transformación del cobre por los Garcés de Marcilla,
familia nobiliaria de la localidad. Se trata del segundo martinete construido en
la localidad reformando un antiguo batán de su propiedad. Posteriormente fue
transformado a principios del XX en fábrica de luz, de la que se conserva
todavía su maquinaria en perfecto estado así como los cuadros de mandos.
PUENTE RATERO
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Construido en el año 1915, en
el momento en que se levanta la nueva carretera que enlazaría con la laguna de
Gallocanta. Se trata de un puente de sillería con un gran arco escarzano bajo el
que pasa el río. Los tamos contiguos al arco son trapezoidales, actuando de
contrafuertes del puente. Posee pretil también de sillería. Se puede cruzar bajo
él. |
FUENTE DE LA HUERTA GRANDE
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Pequeño manantial antropizado
construida encima del manantial. Completamente reformada en el año 1998,
integrándola en el parque municipal, habiendo construido un muro circular de
mampostería que lo rodea. |
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LAVADEROS
DEL AJUTAR. Situado en la acequia de las
monjas o acequia molinar. Construcción de planta rectangular realizada en
ladrillo enlucido y cubierto por techumbre a un agua de teja árabe recibidas
sobre cañicillo enlucido en su parte interna. Presenta cuatro pilares que
sostienen los pares de la cubierta.
Se trata de un lavadero de
acequia apreciándose en el suelo una serie de sillares que podrían ser antiguas
lavaderas situadas también en la acequia, la cual habría sufrido un
recrecimiento en altura al ser canalizada.
DE LAS MONJAS.
En la acequia de las monjas o
acequia molinar. Se aprecian a ambos lados de la acequia. Se pueden ver una
parte en peor estado de conservación situada en la parte menos accesible,
realizada en cemento endurecido y alguna lavadera en mejor estado situada en la
parte más accesible. Además se puede apreciar un azud que también serviría de
lavadero, el cual desvía parte del caudal para llevarlo por la parte de los
huertos de la calle Mayor hasta el peirón donde enlaza con otras acequias
procedentes también de la acequia de las monjas.
DEL MARTINETE.
Pequeño lavadero particular
situado frente a la vivienda del antiguo martinete y fábrica de luz. Está
realizado en cemento endurecido sobre mampostería, presentando una escalinata de
acceso desde la parte de la calle.
FÁBRICA
DE PAPEL
Antiguo batán utilizado para
la fabricación de papel del que solamente se conserva la parte del canal que
conduciría a la fábrica. Es citada por Ignacio de Asso en el dice en 1798, “una
fábrica de papel blanco muy común, con una tina”.
BATÁN
Ubicado en el límite del
parque municipal con la calle de las fábricas, cercano a la fábrica de mantas.
Tomaba el agua tras usarse en el molino de adentro. Se conserva una pared de la
edificación. Posiblemente si se realizase una excavación arqueológica se
encontrarían restos de las pilas de abatanar. En la localidad había 5 batanes,
desconociendo la ubicación del resto.
EL SALOBRAL
Toma el agua de un desvío del
río ubicado a 350 m. de la central. Es conducida mediante un canal de
mampostería enfoscado con cemento hasta la central. Se trata de una construcción
de planta cuadrangular, alojando la maquinaria en la parte posterior, siendo la
vivienda realizada sobre la salida de aguas hacia el río. Presenta además un
cercado rodeando la edificación.
Conserva la maquinaria,
estando el edificio abandonado, con graves problemas en los forjados y habiendo
perdido la cubierta en la parte donde se ubica la maquinaria.
FÁBRICA DE MANTAS
Toma el agua de un azud
situado a unos 200 m., llevando el agua hasta una pequeña fábrica de luz
ubicada en el complejo, la cual abastecía a la fábrica propiamente dicha.
Se trata de una construcción
de finales XIX, sufriendo diversas ampliaciones en el XX. El complejo se dispone
en torno a un patio rectangular, con la vivienda en un lado, al frente se ubica
la fábrica de mediados de siglo, estando en el otro lado corto una chimenea
circular en la que se aprecian los restos de una escalera desaparecida y la
central hidroeléctrica. Posee un sobradero de agua y un gran cárcavo realizado
en hormigón que da salida al río tras aprovechar el agua.
EL SALTO
Toma el agua de las
denominadas compuertas del salto, a unos 500 m aguas arriba. Es conducida por un
canal hasta la central. Se trata de un edificio de planta cuadrangular, con dos
plantas, la inferior utilizada para la instalación de la maquinaria
hidroeléctrica y la superior como vivienda a la que se accede desde el camino.
Está cubierto por una techumbre a cuatro aguas. En las compuertas que dan a la
fábrica se aprecia una inscripción en el cemento con la fecha de 1931. Presenta
un cárcavo de gran luz como salida de aguas realizado en ladrillo.
Se conserva en buen estado
siendo usado como vivienda privada.
PROPUESTAS DE ACTUACIÓN
- La restauración del entorno
de las Compuertas del Salto.
- En la fábrica de luz del
Salto, de las pocas instalaciones de estas características que se conservan en
buen estado, podría llegarse a un acuerdo con el propietario para que fuese
visitable en determinadas ocasiones.
- Integración de los restos
del batán en el parque municipal.
- Restauración del entorno de
la Estación Vega y el río o acequia del Cubo, con sus cabeceros, y conectándolo
con un paseo arbolado junto al ferrocarril y la posterior senda que llega hasta
la carretera de Tornos, paralela a la acequia anterior. (Esta propuesta no se ha
recogido en los planos pero también sería interesante).
- Adecuar una senda o camino
estrecho desde el Ajutar hasta el Pozo Paco, para bajar por toda la ribera del
río hasta el parque y la fábrica de mantas. Este paseo es de gran interés debido
no sólo a la riqueza paisajística de la ribera en ese tramo, sino a la
abundancia de elementos patrimoniales de interés como son el propio lavadero del
Ajutar, la fuente del Bosque, el Molino, el martinete, el lavadero de lanas, el
batán... constituiría un corredor verde que en algunos casos podría ir a ambos
lados del río. En algunos lugares convendría una revegetación y repoblación de
los márgenes fluviales y algunas pequeñas obras para ensanchar el borde ribereño
(conexión puente romano con el camino de las Fábricas).
- Revegetación de algunas
acequias importantes, como por ejemplo el río de las Monjas desde el lavadero
del Ajutar hasta la cangrejera.
- Limpieza del río y acequias
de forma periódica. Actualmente son miembros del coto de pesca y voluntarios los
que anualmente limpian las riberas del río Jiloca antes del concurso de pesca de
CAPTUR, pero esta práctica podría extenderse también a otros cauces menores:
acequia del Cubo, acequia de las Monjas... etc. Quizá desde la comunidad de
regantes podrían pedirse talleres de empleo o campos de trabajo para tal fin.
- Conservación de los
lavaderos que quedan.
Francisco Martín y Fernando Herrero