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Centro de Estudios del Jiloca

 

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1. Recursos naturales

2. Molino de adentro

3. Molino de afuera

El término municipal de Calamocha es el más extenso de los estudiados. Abarca una superficie de 316,6 Km2 (sumando todos sus barrios) y una buena parte de esta es vega del Jiloca. Su población es de 3237 habitantes (sin contar los barrios agregados en el año 1971).

RECURSOS NATURALES

Su vega es avenada por varios cauces además del río Jiloca, que circula por el centro del valle: por la margen izquierda del río, la acequia del Cubo, procedente del azud situado en El Rincón y que también recoge las aguas del manantial denominado “Fuente del Rincón”. Por la margen derecha el río de las Monjas, procedente del azud conocido como la “L”. Además, entre estos cauces se establece un entramado más complejo de pequeñas acequias, confluyendo todas ellas en el río Jiloca.

La mayor parte de la superficie del valle está ocupada por cultivos de regadío y choperas. Tan sólo una estrecha banda vegetal típicamente riparia aparece en los bordes del río Jiloca y acequias. Lo componen fundamentalmente las sargas, chopos y sauces (muchos de ellos cabeceros), y algunos avellanos. También aparecen ciertos enclaves con álamo cano. En el sotobosque dominan los saúcos y Clematis vitalba, junto a zarzamoras y escaramujos. Abundan las grandes choperas para la industria del desenrollo.

En Calamocha hay varias zonas interesantes desde el punto de vista medioambiental o zonas verdes:

- Las compuertas del Salto. Zona situada al sur y limitando con el término de El Poyo. En esta zona el río crea meandros entre taludes terrosos de hasta 6 metros de altura en su margen derecha, formando pequeñas “playas” consecuencia de la sedimentación en el derecho. Sobrevive una pequeña masa de chopos cabeceros y crecen verdes pastizales junto al río. Por lo demás escasa vegetación de ribera, sargas y chopos dispersos.

- Fuente del Rincón.

- Entorno del río del Cubo y la Estación Calamocha Vega. Bosquete de chopos cabeceros y vegetación típicamente ribereña junto al camino. Senda del Castillejo hasta la carretera a Tornos.

- Parque Municipal y río Jiloca. Recorrido lineal desde el Parque Municipal hasta el Pozo Paco y camino del Ajutar. Entorno ribereño imprescindible, pasando por el Puente Romano, el antiguo molino, el martinete, la fuente del Bosque...

El crecimiento demográfico del XVI hace que se produzca una presión a los concejos para la puesta en cultivo de nuevas tierras, las cuales serán principalmente la ampliación del regadío con la construcción de nuevas acequias, la desecación de prados y la roturaciones de montes. Para la puesta en cultivo de los prados era preciso realizar un buen encauzamiento del río y la construcción de una red de acequias con el fin de desecar estas superficies húmedas.

En Calamocha se construyen varias acequias nuevas necesarias para la puesta en explotación de los prados de Gascones y Entrambasaguas, estas acequias son la acequia molinar, la acequia de los galachos y la acequia que atravesaba el termino de la Revilla.

En la localidad de Calamocha se produce además un gran aprovechamiento industrial de la energía hidráulica desde época moderna hasta la actualidad.

Los primeros testimonios de aprovechamiento hidráulico en la localidad son de 1210 cuando la reina Sancha cede a Martín de Aivar, comendador de Sigena, un molino harinero y varias yugadas de tierras en el término de Calamocha. Luego en 1317 se conoce un documento según el cual el Concejo había comprado un molino harinero, desconociéndose si era el mismo que el anterior u otro diferente. La propiedad de los molinos es privada en el XVI, habiendo dos, volviendo uno de ellos a propiedad municipal en el primer tercio del XVII, obligando por tanto a los habitantes de la localidad a moler en el citado molino.

En cuanto al tema de los cultivos, uno de los cultivos importantes durante el XIX fue el cáñamo, del aproximadamente la mitad de las tierras de regadío que reciben como dote los contrayentes que se casan en el primer tercio del XIX están sembradas. Además en este siglo la mayor parte de la tierra de regadío está en posesión de la nobleza, siendo la superficie más productiva obteniendo la mitad del valor bruto de la producción. También la iglesia Parroquial era una gran propietaria de tierras de regadío, con 15 hectáreas. Además esta actividad era completada por la cría de ganado lanar y con la transformación de esta lana, ya que poseía varios telares y batanes. Esta situación cambia con la desamortización de Mendizábal. La propiedad de la tierra con la diferencia de producción del regadío respecto al secano hace que  dos propietarios (Tomás Vicente Espejo y Joaquín Tejada) poseyendo el 15.2 por ciento  de las tierras obtengan el 40.66 por ciento de la producción

La construcción de ingenios hidráulicos no estaba exenta de riesgos, así la crecida del río en 1814 causa numerosos destrozos tanto en los molinos, en los martinetes, en el lavadero de lanas y en la fábrica de papel.  La importancia de los diferentes ingenios hidráulicos en el S. XIX es patente existiendo: 15 caldereros , 11 bataneros y tintoreros, 10 tejedores, 2 martinaires además de 15 caldereros y 2 molineros

Los bienes del concejo en este siglo son Las suertes y la Dehesa Boyal. Las suertes hace referencia al sistema de reparto utilizado por el concejo con los vecinos. Estas se venden en momentos en los que la economía local tiene que hacen frente a grandes gastos, como en 1810 para abastecer al ejercito francés afincado en la localidad y en 1830 debido a la guerra de liberales y carlistas, cuando el concejo debe vender la mayor parte de los bienes de propios que posee.

MOLINO DE ADENTRO

Toma el agua de la acequia de las monjas. Esta acequia movía una serrería, el molino y en este movía un batán y una fábrica de papel de los que tan apenas se conservan restos. Molino harinero construido en mampostería. Presenta cuatro cárcavos, habiendo sido enlucido el resto de la fachada. Se puede apreciar también otro cárcavo más rudimentario, que o bien fue realizado con posterioridad o actúa de sobradero de la balsa. Se conserva la edificación en buen estado, la maquinaria además de la balsa.

En 1591 pertenecía a la familia Cuber de Bernabé. A principios del XVII fue comprado por el concejo. Además en 1814 el concejo debe hacer frente a un fuerte desembolso debido a la destrucción de este molino por una crecida en el río.

MOLINO DE AFUERA

Situado en una ramificación de la acequia del cubo. Comparte la toma de agua con el martinete, acumulando el agua en su propia balsa. Tras ser utilizada esta iba a parar al Jiloca.

Construcción de mampostería de dos plantas más ático además de la parte de los cárcavos. Presenta cuatro cárcavos que daban a cuatro rodetes, de los que se conserva parte de ellos. Se aprecia una escalera que da a la salida de agua que serviría para acceder a los cárcavos para la reparación de los rodetes. Esta salida de agua es compartida con el martinete. Aunque no existen fuentes documentales directas, parece ser que fue construido por la familia Navarro en el siglo XVI. Posteriormente, al ser heredado por los Vicente Iñigo, lo incorporaron al escudo familiar de este último linaje, tal y como se puede apreciar en el escudo  heráldico que todavía conservan en la calle Mayor. En 1591 la propiedad era compartida entre los Cuber de Bernabé y los Vicente Iñigo. Ha estado en funcionamiento hasta la década de los sesenta del presente siglo.

El edificio del molino ha perdido su cubierta, además se ha arruinado la parte que correspondería a la vivienda del molinero y una parte posterior de almacenes que también esta en estado ruinoso. Se conserva la balsa del molino.

LAVADERO DE LANAS

Toma el agua de un azud contiguo situado en el río Jiloca. Este azud consta de cuatro pilares con una muesca donde se insertarían unas tablas que desvían el agua unos metros donde se ubicaría la noria.

 

 

Lavadero de lanas construido por Juan Colás y Antonio de Alfaro en el año 1646 por encargo del Concejo y utilizado para depurar las lanas que, procedentes de las sierras de Albarracín y del Jiloca, se comercializaban hacia el norte. Posteriormente, en el primer tercio del s. XVIII, se amplió instalando una gran noria para elevar las aguas del río Jiloca. Ha estado en funcionamiento hasta finales del siglo XIX.

 

El lavadero de lanas era una gran instalación de la que solo se ha conservado el patio de lavado, con cinco pilas en piedra, los muros que servían de soporte a la noria, y las ruinas de las viviendas que cobijaban a los mercaderes, con varios graffitis con marcas de lanas. En su interior se conserva también los restos de una ermita.

 MARTINETE DE COBRE

Instalación metalúrgica de transformación de mineral de cobre construida en 1686. Toma el agua de la acequia del cubo. Se encuentra contiguo al antiguo molino harinero, en las proximidades del puente romano.

Esta pequeña fundidora de cobre fue construida en el año 1686 por el mercader Antón Ribera y que ha estado en funcionamiento hasta la segunda mitad del siglo XIX.  Esta instalación industrial se componía de un pequeño taller construido en torno a una enorme fragua en la que se fundía el cobre ayudado por una trompa de soplado movida por agua. Las planchas obtenidas pasaban posteriormente al martinete, un gran martillo hidráulico que les proporcionaba la forma definitiva. Actualmente la fundidora está en ruinas, conservándose el gran cárcavo de piedra en arco de medio punto en donde iba alojada la rueda o noria que movía el martillo y la trompa de soplado, así cómo la balsa, situada en la parte superior del cárcavo.

 

FUENTE DEL BOSQUE

Esta situada en las afueras de la localidad, junto a la carretera que se dirige a la laguna de Gallocanta, a pocos metros del río Jiloca.

En el muro de un campo anexo se aprecia la antigua fuente, compuesta por una arcada de ladrillo que posteriormente fue recubierto con cemento endurecido, un abrevadero de ganado completamente derruido realizado en mampostería. A escasos metros se realizó una nueva fuente, con un pilón de ladrillo con cinco caños y una pila circular de granito que recoge el agua. Esta fuente posiblemente se realizó a la vez que el lavadero, en 1956.

El lavadero de ropa es un edificio de planta rectangular, realizado en ladrillo enlucido y pintado de blanco, con vertiente a dos aguas con armadura de par y nudillo con tirantes, pendolones y jabalcones.

Presenta una gran vaso sobreelevado del suelo y dividido en dos partes, para lavar y aclarar. Además se puede apreciar una elevación en el suelo de ladrillo macizo que serviría para situarse sobre ella para el lavado, ya que las pilas son de gran longitud, permitiendo llegar así al agua. El vaso está realizado en cemento endurecido.

PUENTE ROMANO

Obra civil cuya primera fase es de época romana, sufriendo transformaciones en época medieval y en el siglo XVI. Fue restaurado hacia 1992. Incoado BIC en BOA 30/04/01 con vigilancia del entorno.  Grado de protección integral incluido en el plan general de ordenación urbana de Calamocha (BOPT 24-11-2003). Incluido dentro de un parque vallado en ambas orillas.  Forma un conjunto con el molino harinero y el martinete de cobre.

Parece ser un resto del itinerario de la vía romana que iba de Cástulo a César Augusta.  Está formado por un solo arco rebajado que salva el Jiloca; todo él es de sillería, su tablero es apuntado y no conserva los pretiles. Su actual fisonomía es posiblemente medieval, dado a conocer por primera vez por Almagro en 1952.  Está situado sobre el río Jiloca, a la altura del actual casco urbano de Calamocha, en el cual, Ceán Bermúdez, en 1832, afirmaba que todavía se conservaban  testimonios del poblamiento romano.   No se puede atribuir una cronología segura a la obra, si bien se suele equiparar a la del Puente de Entrambasaguas  (Luco de Jiloca).

La construcción se ciñe al prototipo de puentes de perfil alomado de 7'7 m. de longitud por 2'6 m. de anchura.  Posee un único arco, de 6 m. de luz, con dovelas de 0'6 m. de longitud.  Está realizado en opus quadratum de piedra caliza, a junta seca, de buena factura, con enjarje entre la muratura de los estribos y las dovelas del arco.  Esto permite retrasar en altura la utilización de la cimbra.  Aguas arriba unos muros encauzan el agua hacia el arco.

FÁBRICA DE LUZ

Edificio construido a principios del XVIII para la transformación del cobre por los Garcés de Marcilla, familia nobiliaria de la localidad. Se trata del segundo martinete construido en la localidad reformando un antiguo batán de su propiedad. Posteriormente fue transformado a principios del XX en fábrica de luz, de la que se conserva todavía su maquinaria en perfecto estado así como los cuadros de mandos.

PUENTE RATERO

 

Construido en el año 1915, en el momento en que se levanta la nueva carretera que enlazaría con la laguna de Gallocanta. Se trata de un puente de sillería con un gran arco escarzano bajo el que pasa el río. Los tamos contiguos al arco son trapezoidales, actuando de contrafuertes del puente. Posee pretil también de sillería. Se puede cruzar bajo él.

FUENTE DE LA HUERTA GRANDE

 

Pequeño manantial antropizado construida encima del manantial. Completamente reformada en el año 1998, integrándola en el parque municipal, habiendo construido un muro circular de mampostería que lo rodea.

LAVADEROS

DEL AJUTAR. Situado en la acequia de las monjas o acequia molinar. Construcción de planta rectangular realizada en ladrillo enlucido y cubierto por techumbre a un agua de teja árabe recibidas sobre cañicillo enlucido en su parte interna. Presenta cuatro pilares que sostienen los pares de la cubierta.

Se trata de un lavadero de acequia apreciándose en el suelo una serie de sillares que podrían ser antiguas lavaderas situadas también en la acequia, la cual habría sufrido un recrecimiento en altura al ser canalizada.

DE LAS MONJAS. En la acequia de las monjas o acequia molinar. Se aprecian a ambos lados de la acequia. Se pueden ver una parte en peor estado de conservación situada en la parte menos accesible, realizada en cemento endurecido y alguna lavadera en mejor estado situada en la parte más accesible. Además se puede apreciar un azud que también serviría de lavadero, el cual desvía parte del caudal para llevarlo por la parte de los huertos de la calle Mayor hasta el peirón donde enlaza con otras acequias procedentes también de la acequia de las monjas.

DEL MARTINETE. Pequeño lavadero particular situado frente a la vivienda del antiguo martinete y fábrica de luz. Está realizado en cemento endurecido sobre mampostería, presentando una escalinata de acceso desde la parte de la calle.

 FÁBRICA DE PAPEL

Antiguo batán utilizado para la fabricación de papel del que solamente se conserva la parte del canal que conduciría a la  fábrica. Es citada por Ignacio de Asso en el dice en 1798, “una fábrica de papel blanco muy común, con una tina”.

 

BATÁN

Ubicado en el límite del parque municipal con la calle de las fábricas, cercano a la fábrica de mantas. Tomaba el agua tras usarse en el molino de adentro. Se conserva una pared de la edificación. Posiblemente si se realizase una excavación arqueológica se encontrarían restos de las pilas de abatanar. En la localidad había 5 batanes, desconociendo la ubicación del resto.

EL SALOBRAL

Toma el agua de un desvío del río ubicado a 350 m. de la central. Es conducida mediante un canal de mampostería enfoscado con cemento hasta la central. Se trata de una construcción de planta cuadrangular, alojando la maquinaria en la parte posterior, siendo la vivienda realizada sobre la salida de aguas hacia el río. Presenta además un cercado rodeando la edificación.

Conserva la maquinaria, estando el edificio abandonado, con graves problemas en los forjados y habiendo perdido la cubierta en la parte donde se ubica la maquinaria.

 

FÁBRICA DE MANTAS

Toma el agua de un azud situado a unos 200 m., llevando el agua hasta una pequeña fábrica de luz ubicada en el complejo, la cual abastecía a la fábrica propiamente dicha.

Se trata de una construcción de finales XIX, sufriendo diversas ampliaciones en el XX. El complejo se dispone en torno a un patio rectangular, con la vivienda en un lado, al frente se ubica la fábrica de mediados de siglo, estando en el otro lado corto una chimenea circular en la que se aprecian los restos de una escalera desaparecida y la central hidroeléctrica. Posee un sobradero de agua y un gran cárcavo realizado en hormigón que da salida al río tras aprovechar el agua.

EL SALTO

Toma el agua de las denominadas compuertas del salto, a unos 500 m aguas arriba. Es conducida por un canal hasta la central. Se trata de un edificio de planta cuadrangular, con dos plantas, la inferior utilizada para la instalación de la maquinaria hidroeléctrica y la superior como vivienda a la que se accede desde el camino. Está cubierto por una techumbre a cuatro aguas. En las compuertas que dan a la fábrica se aprecia una inscripción en el cemento con la fecha de 1931. Presenta un cárcavo de gran luz como salida de aguas realizado en ladrillo.

Se conserva en buen estado siendo usado como vivienda privada.

PROPUESTAS DE ACTUACIÓN

- La restauración del entorno de las Compuertas del Salto.

- En la fábrica de luz del Salto, de las pocas instalaciones de estas características que se conservan en buen estado, podría llegarse a un acuerdo con el propietario para que fuese visitable en determinadas ocasiones.

- Integración de los restos del batán en el parque municipal.

- Restauración del entorno de la Estación Vega y el río o acequia del Cubo, con sus cabeceros, y conectándolo con un paseo arbolado junto al ferrocarril y la posterior senda que llega hasta la carretera de Tornos, paralela a la acequia anterior. (Esta propuesta no se ha recogido en los planos pero también sería interesante).

- Adecuar una senda o camino estrecho desde el Ajutar hasta el Pozo Paco, para bajar por toda la ribera del río hasta el parque y la fábrica de mantas. Este paseo es de gran interés debido no sólo a la riqueza paisajística de la ribera en ese tramo, sino a la abundancia de elementos patrimoniales de interés como son el propio lavadero del Ajutar, la fuente del Bosque, el Molino, el martinete, el lavadero de lanas, el batán... constituiría un corredor verde que en algunos casos podría ir a ambos lados del río. En algunos lugares convendría una revegetación y repoblación de los márgenes fluviales y algunas pequeñas obras para ensanchar el borde ribereño (conexión puente romano con el camino de las Fábricas).

- Revegetación de algunas acequias importantes, como por ejemplo el río de las Monjas desde el lavadero del Ajutar hasta la cangrejera.

- Limpieza del río y acequias de forma periódica. Actualmente son miembros del coto de pesca y voluntarios los que anualmente limpian las riberas del río Jiloca antes del concurso de pesca de CAPTUR, pero esta práctica podría extenderse también a otros cauces menores: acequia del Cubo, acequia de las Monjas... etc. Quizá desde la comunidad de regantes podrían pedirse talleres de empleo o campos de trabajo para tal fin.

- Conservación de los lavaderos que quedan.

Francisco Martín y Fernando Herrero
 

CENTRO DE ESTUDIOS DEL JILOCA - Cl. Castellana, 39, Bj. - Tfno. Fax. 978 730 645 - 44200 Calamocha (Teruel)